Un certificado es el "contenedor" de los elementos necesarios para el uso de la firma electrónica. Por ejemplo, se puede asumir que un certificado es similar a una tarjeta de crédito. Esta tarjeta nos permite obtener edectivo en un cajero siempre y cuando conozcamos la clave (el PIN) de dicha tarjeta.

    Así pues, para poder usar la firma electrónica y asegurar la identidad, integridad y verificabilidad de los documentos firmados con esta, es necesario un certificado que asegure todo esto.